“Aquí todas las personas nos apoyamos — eso es lo más bonito.”
Me llamo Beatriz, y toda mi vida he trabajado duro. No ha sido fácil, pero he aprendido que la fuerza viene de la perseverancia y del amor.
En México viví más de treinta años con el padre de mis hijos, pero nunca me dejó trabajar. Aun así, siempre busqué la manera de salir adelante — hacía redes de pesca, trampas para cangrejos y todo lo que pudiera ayudar a llevar comida a la mesa. Cuando uno de mis hijos vino a Estados Unidos siendo apenas un niño de once años, vendí lo poco que tenía para conseguir una visa y venir a verlo. Pensé que sería una visita corta, pero se convirtió en una nueva vida.
Al llegar, enfrenté muchos retos: no hablaba inglés, no tenía papeles y tuve que empezar desde cero. Pero nunca le he tenido miedo al trabajo. En Arizona trabajé diez años limpiando casas — a veces los siete días de la semana — para pagar los estudios universitarios de dos de mis hijos en México.
Todo lo que no pude hacer allá, lo he hecho al doble aquí.
Cuando me mudé a San José encontré no solo trabajo, sino también comunidad. Empecé a venir a Santa Maria Urban Ministry. Incluso cuando me quebré el brazo, no quise quedarme en casa. Me encanta ayudar a las personas; eso me da energía y propósito.
Ahora trabajo limpiando casas de forma ocasional y soy voluntaria en Santa Maria casi todos los días. Ayudo en lo que se necesite. Me gusta aprender inglés y seguir siendo útil a mi comunidad.
Aquí todas las personas nos apoyamos — eso es lo más bonito.
No tengo papeles todavía, pero no pierdo la esperanza. Mi sueño es seguir estudiando y obtener una certificación para cuidar a niñas y niños de manera profesional. Creo en el valor del trabajo, de la constancia y de mantener la bondad aun en los momentos difíciles.
Ya tengo más de veinte años viviendo en San José, y aquí me siento en casa. Amo esta ciudad, amo ayudar a las personas, y me siento feliz de formar parte de una comunidad donde todas las personas nos apoyamos. Juntas y juntos, podemos construir algo mejor — paso a paso, con corazón y con esperanza.
